Girbau colabora con Elisava para crear nuevo material a partir del residuo textil que supone un paso importante hacia la economía circular en lavandería industrial
Alumnos de Elisava y Girbau Lab han creado Clint, un nuevo material versátil fabricado a partir de los residuos textiles que quedan en los secadoras
15/07/2020
Girbau colabora con Elisava para crear nuevo material a partir del residuo textil que supone un paso importante hacia la economía circular en lavandería industrial

Como parte de su decidida apuesta por la innovación, la eficiencia energética y la sostenibilidad, que convierten a Girbau en un referente en su sector, la compañía ha colaborado con Elisava, la Escuela Universitaria de Diseño e Ingeniería de Barcelona, a través de su plataforma de innovación abierta Girbau Lab (girbaulab.com), para la creación de un nuevo material que supone un paso muy importante hacia la economía circular en lavandería industrial.

Este material, conocido como Clint y de forma similar a la del cartón, se fabrica a partir de la pelusa, es decir, de la recuperación del residuo textil sólido capturado directamente en los filtros de las máquinas secadoras. La innovación de este nuevo material radica en el origen mismo de la materia prima y en las aplicaciones que pueden adivinarse, entre ellas, en el sector de la papelería y la impresión artesana. Clint recupera la esencia de los procesos artesanales, ya que se fabrica con la colaboración del Molí Paperer, en Capellades, desde donde se ha producido el material papelero necesario para los nuevos usos y aplicaciones, y de Letter Cotton, un taller de impresión creativa.

Elisava y Girbau ya están estudiando las posibles aplicaciones del nuevo material, más allá de la papelería. Entre otras cosas Clint podría sustituir el uso de ciertos materiales plásticos, por ejemplo, en la fabricación de pendrives, o ser utilizado en packaging. Clint es, además, una pieza del modelo de circularidad que supone un avance en la actividad lavandera, ya que reduce y revaloriza los residuos textiles y les da nuevas aplicaciones. Diariamente las máquinas de Girbau lavan en todo el mundo alrededor de 25.000 toneladas de ropa y, en el caso concreto de Cataluña, se estima que las lavanderías industriales generan 1.500 kg. de residuo a la semana. Por eso, Clint supone un paso más hacia un cambio de mentalidad enfocado en la sostenibilidad y refuerza los modelos de circularidad que reducen el impacto medioambiental de las actividades industriales.

Girbau y Elisava destacan por el fuerte compromiso con la innovación, la sostenibilidad y la circularidad. Girbau ha dado la oportunidad a los alumnos de Elisava de conocer de cerca el tejido empresarial y trabajar con los profesionales de Girbau en un proyecto real de desarrollo de nuevos materiales para reutilizar los residuos lavanderos. Por su parte, Elisava impulsa convenios con el entorno empresarial e institucional para aportar valor añadido a través de proyectos de innovación e investigación que desarrollan los alumnos.